dimarts, 6 de setembre de 2011

FRAGILIDAD

El Setembre ha començat a caminar, i ho fa portant amb ell la rutina que tanta por ens fa. Aquests dies els examens em tenen capturat, ser estudiant treballador és el que té, sempre t'espera un Setembre ben farcit de tot allò que durant l'any no t'han permès fer, no agraden els estudiants que han de treballar per pagar-se la carrera, no estan de moda en aquest sistema.


Us deixo la promesa de penjar un text propi ben aviat, però avui, en mig dels dies difícils que corren, de reformes constitucionals neoliberals i sentències que volen matar llengües, agafo prestada aquesta cançó de l'Ismael Serrano que expressa molt bé com estic últimament. No és fàcil, però cal seguir somiant, cada dia, sense rendir-se!!

Todo es frágil:
tu costumbre de amarme,
mi fe,
el silencio y la vida que duerme
en un vagón de tren.
Tu contrato fugaz,
la memoria,
este hilo de voz,
las quimeras que surcan estrechos
y este corazón
que persigue tu rastro
en la alfombra de la habitación.

No es tan frágil
el trueno del fúsil,
el temor
a perderme tus dulces mañanas,
tanto dolor.
La memoria del banco,
el aroma de aceite en el mar,
las fronteras de acero para hombres,
humo para el capital
que regula espejismos
y ordena tu necesidad.

Yo soy frágil como un cristal
si falta usted a esta cita, mi amor,
si el canto se llena de olvido,
si el recuerdo se va
y ya no ríe conmigo.
Quizá no seamos héroes
pero aún seguimos vivos
y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino
y hará futuro su fuerte fragilidad.

Es tan frágil el abrazo del mundo y su paz,
la promesa desde la tribuna
y su empeño por perdurar.
Soberbio y resistente
es el grito del miedo anunciando el final
y la noche que escupen al cielo
tantas chimeneas,
los disparos de nieve,
el rugido de las bayonetas.

Quizá no sea tan frágil
tu costumbre de amarme
,

mi fe,
tu voz y tu memoria.
¿Sabes?, quizá me equivoqué.
Quizá no sea indestructible
el trueno del fusil, tanto dolor,
la burbuja que encierra este grito
y este temor
a saberme perdido,
a perderte y perder la razón.

Yo soy frágil como un cristal
si falta usted a esta cita, mi amor,
si el canto se llena de olvido,
si el recuerdo se va
y ya no ríe conmigo.
Quizá no seamos héroes
pero aún seguimos vivos
y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino
y hará futuro su fuerte fragilidad.


(Ismael Serrano)