dijous, 22 de desembre de 2011

EL HILO DEL VESTIDO ROJO


Se nos han escapado las palabras
y hoy parece imposible volverlas a ordenar.
Sobre el puente y en esa calle estrecha
he perseguido el hilo que colgaba
de tu dulce vestido rojo,
jugueteando con el aire tibio
que pasa rozando por tus piernas.


El sonido de tus botas en los adoquines,
donde ayer corrían carros y niños,
donde ayer morían vagabundos y mercados,
ha despertado las persianas de este domingo,
mañana de resaca después de tanto vino,
después de tanto amor inesperado.


Cada verbo que recogí anoche de tu boca,
cazado de tus labios rosas
como un buscador de mariposas
enloquecí al encontrar tus palabras
que caían como lluvia sobre mi,
sobre mis pantalones,
sobre mi pecho descubierto,
ofrecido a Cupido sin precio de alquiler.


Las copas llenaron el ambiente de sabor,
mojaron tu boca de anhelo
y destaparon el bloqueo de mi poesía,
pintando de claro tanta oscuridad.


Y la noche se vistió de fiesta,
sorprendente y espontanea,
huyendo bajo las farolas,
tiñendo las paredes de color burdeos
con caricias de nueva creación,
susurro importado de un país por descubrir.


Desnudamos las sábanas,
y recorrimos los paisajes de nuestros cuerpos,
siendo turista afortunado
de pasear por cada una de tus calles,
por cada uno de tus templos.


A los pies de la cama se acumularon
ropa, deseos, cojines y promesas,
mientras torrentes de placer
fluían navegando entre tus formas.


Entre tanto latir de corazones
creí escuchar un murmullo,
un motivo para escapar al fin
de esta vida compuesta de huidas,
de coches que esperan con el motor encendido,
de esta fugacidad tan efímera.


Ahora veo que te escapas
cual mariposa por el bosque
y no sé donde dormiran
los besos que te regalé.
Te pierdo como agua entre los dedos,
y te llevas colgada mi inspiración,
dejando incompleto el poema
y este corazón.



Diciembre 2011

10 comentaris:

Roberto ha dit...

rojo por todas partes...sientiendo aquemarropa...

buena sobredosis de poesía...!
un abrazo

Carlos ha dit...

Los mejores murmullos son esos, justo esos, que escuchamos entre latidos de corazón.

Lucina ha dit...

"susurro importado de un país por descubrir."

como la maldita fugacidad de beber los besos carmín.

Bellísimos tus versos.
Un beso

VivianS ha dit...

El tiempo es como un poeta inconforme que va cambiando el final de los poemas, lo que hoy te parece mar mañana será un río, y luego un charco…y una gota…y nada. (Aunque siempre vienen bien estos desahogos poéticos) Me gusta el final, así, todo inconcluso.
Un abrazo, volveré.

°º✿° Gitana °✿º° ha dit...

Un ayer que arde todavía !
bss Joan :)

pauline ha dit...

Hola! pues llegué por casualidad, pero me encantó lo que leí, así que decidí quedarme por aquí... me parece que vas a tener muchas visitas mías! Un beso desde Valencia! =)

Nacho López Murria ha dit...

Gracias Juan. Guarda bien el hilo, nunca te descuelgues de él.

Iréz ha dit...

Desgarrador.

Poco más que decir.

:)

Ah, si..felices fiestas :)

Ciudad Química ha dit...

me gusta eso de: "juntar verbos de tu boca"
me gusta eso de... leer lo que has escrito.

seguiré pasando por estas latitudes pixeladas, Joan.

..CQ..

Anabella ha dit...

Un poema de palabras ardientes, que queman como los besos que deambulan sin rumbo por los recuerdos de ese amor perdido!
Hermoso poema!